Viajar en Japón significa levantarse a las 7 de la mañana como muy tarde. Los templos cierran a las 4. Uf… Pero ya que estás allí, merece este esfuerzo, no? Así, casi todas las noches cenamos y nos acostamos pronto. Con la comida, bebíamos
Calpis, no Sakes ni
Biiru… Aprovechamos que el día siguiente, podíamos dormir toda la mañana en el tren hacía Takayama, Fuimos a dar una vuelta en Nagoya.
Tomamos unos platos de plan tapas. Sashimi, verduritas, carne,…. hasta el postre.
Nuestro postre favorito durante el viaje ha sido el helado de te verde. mmmmmmm..
El ambiente de este local estaba muy guay. Nos quitamos los zapatos, nos trae las toallitas humedas calientes para limpiar las manos, sentaditos sobre tatamis, discutiendo sobre qué ibamos a tomar….. Nuestro lado había otro grupo mas ruidoso que nosotros. Jejejeje….
Fin de la fiesta. Nos marchamos hacía hotel a dormir… (antes de llegar al hotel, pasamos por el convini para reponer las chuches para el viaje de tren!!)